sopotocientosFicciones, digresiones, desahogos y lo que surja |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007. Resumen
Todavía en blancoSí, ya sé que han pasado casi dos semanas, pero una de las cosas que más me gusta de los blogs es que no tienen que estar sujetos a la inmediatez a que nos acostumbran los medios. Por eso aquí, entre otras cosas, comento libros que no son necesariamente novedades y hablo de temas que me pasan por la cabeza y que no tienen por qué ser de actualidad (de la actualidad circundante, quiero decir). Y por eso es que ahora es que les digo que hace días publiqué mi comentario acerca de la Noche en Blanco en Blue Monk Moods, y de paso pueden ver el de Elena Arribas en su nuevo blog Entretanto. Que disfruten. La caraqueña del maní Como caraqueña trasplantada a Madrid, ha sido curioso leer esta novela que transcurre en la Caracas actual y por la que transitan malandros, buhoneros, policías corruptos, sifrinos estirados y escuálidos clase media, mujeres bellísimas de todos colores pero sobre todo mulatas de infarto expertas bailadoras de salsa, mucho ron y marroncitos, y adúlteros de toda clase y calaña. Quien busque sexo, violencia y crimen lo encontrará en abundancia en estas páginas, sin menoscabo a su calidad literaria, que, sin duda, la tiene. La prosa de Muñoz es ágil y bien condimentada, con descripciones muy visuales y una trama impecablemente construida. El personaje principal es un ex etarra que vive refugiado de su pasado en esa capital del caos que es la Caracas de la era chavista, y la caraqueña a la que se refiere el título es una mulata que el protagonista conoce en El Maní, ese lugar emblemático que tanto recuerdo de mis años universitarios y al que iba a hacer el ridículo porque la salsa es algo que nunca se me ha dado. Nunca. Lo cierto es que, leyendo esta novela, me transporté: allí estaba el Ávila (“Monte Ávila”, lo llama), Las Mercedes, la autopista Caracas-La Guaira (antes de la trocha), las calles concurridas del Centro, el tráfico, el calor, el cerro, los modismos (“chévere”). El trópico, pues. Y también el eterno enfrentamiento de clases que nos ha llevado a donde ahora estamos. El desdén con el que las clases acomodadas se dirigen a los que tienen menos, el afán de éstos por parecerse –a toda costa– a los primeros, y el mutuo desprecio (y ya que hablo de esto, voy a permitirme una pequeña nota al margen: una de las razones por las que llevo diez años viviendo fuera es que la palabra “mono” –con la que algunos de mis compatriotas se refieren a los habitantes de los cerros– aquí significa “lindo”). Sólo tengo un pero, un detalle que para mí no deja de ser importante: algunos nombres de calles están equivocados (“Chuaco” en lugar de “Chuao”, por ejemplo). En esta novela el escenario es un personaje más y al menos los nombres de las calles, a mi juicio, tendrían que estar bien escritos. Salvo eso, creo que es una gran novela, y yo que no suelo leer novela negra he disfrutado mucho de esta incursión en lo que para mí es un nuevo territorio. Para reírseEl Festival del Cuento del Buen Humor arranca hoy, viernes 12, a las 22.00, en el Centro Cultural de la Villa. ¿Qué mejor manera de celebrar el día de la Hispanidad que con un espectáculo de cuentos orales con narradores de Cuba, México, España y Venezuela? (Por cierto, la de Venezuela soy yo). Esta es la programación completa: XI FESTIVAL DEL CUENTO DE BUEN HUMORSALA II DEL CENTRO CULTURAL DE LA VILLAUNA PRODUCCIÓN: CIINOE / CELCITFundador: FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES. Director Ejecutivo: JOSÉ VÍCTOR MARTÍNEZ GIL
Viernes 12 de Octubre, a las 22:00 h., Lo mejor del humor iberoamericano en cuatro acentos diferentes para las carcajadas: CARCAJADA TOTAL. Intervención especial: Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España). Narradores: José Víctor Martínez Gil (México), Elena Villarroya, Vivian Watson (Venezuela), Eduardo Ares, Elena Arribas. Sábado 13 de Octubre a las 19:30 h., Narradores, sólo narradores, y su singular, desternillante, y caótico sentido del humor: “SÓLO HOMBRES PARA QUE SE RÍAN DE ELLOS”. José María de la Morena, Rubén Ontoria, César Fernández, Jorge Zapata, José Luis Rovira y José Víctor Martínez Gil (México). Sábado 13 de Octubre a las 22:00 h. A petición del público, y con nuevos cuentos, el éxito de los últimos Festivales, humor muy delirante: desesper ja do: “MUJERES DESESPER JA DAS” (5). María Teresa Martínez, María Ángeles López, Mónica Rodríguez, Yolanda Portugal, Isabel Cuéllar, Elena Villarroya y Vivian Watson (Venezuela). Domingo 14 de Octubre a las 19:30 h. CLAUSURA. Tres de los narradores que más y mejor convocan el humor: Fátima Martínez, María Luisa Aranda, Antonio Fernández. Y el espectáculo del hombre que hace reír a todos con las más ingeniosas y disparatadas historias Eduardo Ares: CAPERUCITA FEROZ Y OTROS CUENTOS PARA ADULTOS. Venta anticipada de entradas desde el Martes 9 de Octubre en el Centro Cultural de la Villa, Plaza de Colón, Metro Colón, de 11 a 13:30 y de 17 a 18:00 h. O en Caja de Cataluña, Tel.: 902-10-12-12. Sólo adultos y jóvenes. 12/10/2007 13:27 Autor: Vivian Watson. Enlaza este artículo. Tema: Eventos No hay comentarios. Comentar. Los minicuentos del dictador: 0 Por más que el dictador llamaba a la montaña, la montaña –esa insolente– no se movía. Al día siguiente el dictador promulgó una ley que prohibía todas las montañas en el territorio nacional. Hubo manifestaciones a favor (las manifestaciones en contra estaban prohibidas), marchas, conciertos gratuitos en pro de la erradicación de esas enemigas de la soberanía. «Por un país plano», era la nueva consigna.Las montañas ni se inmutaron. Once años (A propósito de este post de Claudia Cazorla, mi querida anfitriona neoyorquina y cómplice ex teatrera, que me hizo evocar la siguiente instantánea que le dedico con este cariño nuestro sin fronteras, desviando por un momento la mirada hacia tiempos más gratos). Claro que le digo que sí, por supuesto, porque ya sabía lo que iba a pedirme cuando lo vi asomarse al salón tan serio y tan lindo con su suéter azul marino y su cara de sexto grado y yo que estoy en quinto, y casi me muero cuando me llamó con la mano y la profe me dijo que sí, Watson, que podía salir pero rapidito, y salgo a su encuentro y él me conduce hasta la baranda, misterioso, y sin preámbulos susurra la frase con la que llevo días soñando: «Que si te quieres empatar conmigo». «Okey», respondo, y me encojo de hombros para disimular la taquicardia, y entonces me pide que no se lo cuente a nadie y yo le aseguro que no lo haré pero la verdad es que no tengo la más mínima intención de guardar mi promesa, claro que no: al final del pasillo, en el baño de niñas, me espera Isabel, y yo corro y corro como cuando jugaba a las carreras y me parece que el pasillo se hace larguísimo y corro y paso los salones de Quinto B, C y D y ni siquiera me volteo a ver si él sigue ahí, pero cómo no se lo voy a contar a nadie, pienso, porque no contarlo es como que no hubiese pasado, y al fin alcanzo la puerta del baño: «¡Tengo novio, tengo novio!» le anuncio a Isabel con un grito, y las dos nos abrazamos y brincamos como locas. Digo yo...![]() ¿Por qué será que, cuando me voy a poner a trabajar en la novela, se me ocurren de pronto quince mil cosas que podría hacer en su lugar? Y peor aún, ¿por qué será que de esas quince mil cosas me pongo a hacer la más irrelevante, como si en ello se me fuera la vida? La resistencia a veces se siente como un muro de hormigón que tienes que derrumbar armado únicamente con un martillo. Suficiente. Me voy a mi muro. |
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