<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://sopotocientos.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>sopotocientos</title><description>Ficciones, digresiones, desahogos y lo que surja</description><link>https://sopotocientos.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Thu, 18 Jul 2024 10:00:26 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Las Caperucitas y el lobo</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2009/062301-las-caperucitas-y-el-lobo.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2009/062301-las-caperucitas-y-el-lobo.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span>Yo tendr&iacute;a unos siete a&ntilde;os cuando mi mam&aacute; nos meti&oacute; en clases de ballet a mi hermana y a m&iacute;. Mi hermana era delgada y &aacute;gil. Yo era gordita y torpe y odiaba el ballet. Con todas mis fuerzas. Todas esas ni&ntilde;as con sus mallas rosadas y sus lacitos en las cabezas. Tanto tul y mete el <em>pompis</em> y un dos y un dos. Eso no era para m&iacute;: yo quer&iacute;a ser var&oacute;n y jugar a la guerra, a polic&iacute;as y ladrones, a ser Superm&aacute;n y encaramarme en los &aacute;rboles y llenarme de tierra sin que me rega&ntilde;aran porque me hab&iacute;a ensuciado el est&uacute;pido vestidito de fiesta. Pero qu&eacute; aburrido es ser ni&ntilde;a y tener que caminar no s&eacute; c&oacute;mo y decir no se qu&eacute; y sentarse con las piernas cerradas, Vivian, que eres una se&ntilde;orita. Por eso, cuando la profesora nos dijo que para el acto de fin de curso representar&iacute;amos la historia de Caperucita en danza y qui&eacute;n quiere ser Caperucita, yo fui la &uacute;nica ni&ntilde;a, la &uacute;nica, que no levant&oacute; la mano. Porque yo quer&iacute;a ser el lobo. Quer&iacute;a poder perseguir a ese mont&oacute;n de ni&ntilde;as tontas que se sab&iacute;an tan bien sus <em>pas de deux</em>. De haber podido, las hubiese devorado. </span></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;Ese d&iacute;a hubo catorce Caperucitas Rojas y un lobo gordito. Las Caperucitas iban todas de <span>&nbsp;</span>rojo pero yo no ten&iacute;a disfraz de lobo, as&iacute; que me pusieron una &ldquo;cola&rdquo;: una de esas plumas rid&iacute;culas que us&aacute;bamos en las clases y que una de las maestras fij&oacute; a mi joven <em>pompis</em>. Pero aquello no me preocup&oacute; en lo m&aacute;s m&iacute;nimo, porque pronto estar&iacute;a corriendo detr&aacute;s de esas rid&iacute;culas promesas de mujercitas, &iexcl;y hasta podr&iacute;a gru&ntilde;irles! </span></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;Los padres estaban invitados. Cuenta mi mam&aacute; &mdash;lo confes&oacute; tiempo despu&eacute;s, cuando yo ya era grande y no hab&iacute;a peligro de que una revelaci&oacute;n semejante menoscabara para siempre mi autoestima&mdash; que al verme all&iacute;, con mi cuerpo regordete enfundado en esas mallas y arrastrando la cola-pluma, corriendo torpemente detr&aacute;s de ese ej&eacute;rcito de caperucitas que chillaban (qu&eacute; pronto hab&iacute;an aprendido las sutilezas de lo mujeril), no pudo aguantar la risa. Lo intent&oacute; y no fue capaz. Tuvo que salirse para re&iacute;r a rienda suelta lejos de mi alcance y protegerme as&iacute; de esa humillaci&oacute;n. Qu&eacute; triste. Qu&eacute; triste que hasta la propia madre se r&iacute;a de uno en tan miserables condiciones. Tengo que confesar, sin embargo, que no la culpo. Probablemente yo habr&iacute;a hecho lo mismo.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 23 Jun 2009 20:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Problemas con Blogia</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2009/061201-problemas-con-blogia.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2009/061201-problemas-con-blogia.php</guid><description><![CDATA[<p>Desde que me propuse retomar el blog he tenido muchos problemas para entrar en Blogia. Por la noche, que es el único momento en que puedo escribir, es imposible acceder, y durante el día la cosa no mejora mucho. Por eso quiero cambiarme a otro proveedor, el que sea. Mientras averiguo cómo hacerlo procuraré seguir publicando aquí, pero si no lo consigo ya saben que es por causas ajenas a mi voluntad. Gracias por su paciencia.</p>]]></description><pubDate>Fri, 12 Jun 2009 18:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>Segunda temporada</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2009/060601-segunda-temporada.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2009/060601-segunda-temporada.php</guid><description><![CDATA[<p>Todo empez&oacute; hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o.</p> <p class="MsoNormal">De un d&iacute;a para el otro no pude volver a escribir. Simplemente no ven&iacute;an las palabras. Ten&iacute;a el cuerpo raro, la vida pareci&oacute; ponerse patas arriba de pronto. Todo me molestaba. Me daba asco las m&uacute;sica que siempre hab&iacute;a escuchado, lo que antes me produc&iacute;a placer de pronto sab&iacute;a a vac&iacute;o; ya no sab&iacute;a qui&eacute;n era. Todav&iacute;a no lo s&eacute; del todo, pero esa es otra historia.</p> <p class="MsoNormal">Mi mundo entero hab&iacute;a cambiado a&uacute;n antes de saber que hab&iacute;a cambiado. Un grupo de c&eacute;lulas se reproduc&iacute;a r&aacute;pidamente dentro de m&iacute;, en silencio. Sab&iacute;an exactamente lo que deb&iacute;an hacer aunque yo ni siquiera sospechaba de su existencia. Y necesitaban toda mi energ&iacute;a, necesitaban aquello &mdash;no s&eacute; qu&eacute; nombre darle&mdash; con lo que yo armaba mis otras criaturas, las hechas de palabras. A fin de cuentas, se trataba de una criatura de carne y hueso.</p> <p class="MsoNormal">La criatura ya est&aacute; aqu&iacute;. Fuera de m&iacute;. Otro. Tiene cara y ojos y voz. Sabe exactamente lo que necesita y lo pide. Estoy a sus pies. Desde que lleg&oacute; y hasta ahora mi &uacute;nica ocupaci&oacute;n ha sido atenderlo, aprender de &eacute;l, enamorarme. Pero las yemas de mis dedos ya quieren tamborilear, las criaturas que quedaron suspendidas en el limbo entre la idea y el papel se me aparecen en sue&ntilde;os, me reclaman. Ya es hora de volver a ellas, aunque s&oacute;lo sea en los momentos en que mi ni&ntilde;o duerme.</p> <p class="MsoNormal">Por eso retomo el blog. No s&eacute; con cu&aacute;nta frecuencia podr&eacute; publicar, s&oacute;lo s&eacute; que necesito escribir. As&iacute; que aqu&iacute; estoy de nuevo. Gracias a quienes han seguido visit&aacute;ndome a pesar de este a&ntilde;o de silencio.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 06 Jun 2009 23:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bang</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/062701-bang.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/062701-bang.php</guid><description><![CDATA[<p>Qui&eacute;n no se deprime en verano, hab&iacute;a dicho la &uacute;ltima vez que nos vimos, y no pude sino estar de acuerdo cuando la vi llegar por fin, jadeando, con aquella camiseta de tirantes que iba dejando al descubierto los pliegues blancuzcos de su panza, las carnes bambole&aacute;ndose al ritmo de sus pasos presurosos mientras se acercaba, toda gestos y ojos y manos regordetas, balbuceando no s&eacute; qu&eacute; tonter&iacute;as mientras, desde mi rinc&oacute;n a 40 grados a la sombra, yo me dedicaba a odiarla por la demora y a secarme el sudor de la frente. Lleg&oacute; hasta m&iacute; dando saltitos que hac&iacute;an temblar a&uacute;n m&aacute;s sus carnes blandengues y tem&iacute; que se le escapara una teta, Dios Sant&iacute;simo, c&oacute;mo pod&iacute;a vestirse as&iacute;, &iquest;acaso no se hab&iacute;a visto en un espejo? Ella murmur&oacute; una disculpa y me entreg&oacute; el sobre, est&aacute; completo, dijo, puedes contarlo, y lo hice r&aacute;pidamente, sin sacar los billetes, antes de guardarlo en el bolsillo del pantal&oacute;n. Muy bien, respond&iacute;, podemos proceder entonces. Ella pareci&oacute; dudar y yo me impacient&eacute;, pero qu&eacute; importaba si cambiaba de idea, me dije, ya tengo el dinero, eso es lo que cuenta. Estaba a punto de soltarle que no ten&iacute;a todo el d&iacute;a, deb&iacute;a atender otros encargos, cuando me mir&oacute; resueltamente y dijo vamos. Le pregunt&eacute; si prefer&iacute;a que le tapara los ojos, porque soy un profesional y me gusta hacer las cosas bien, pero se neg&oacute;. Cuando le dispar&eacute;, su piel estall&oacute; como un globo.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 27 Jun 2008 21:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sabia Vida Sabia</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/061001-sabia-vida-sabia.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/061001-sabia-vida-sabia.php</guid><description><![CDATA[<p>Al fin tengo mi copia dedicada de <a href="http://sabiavidasavia.blogspot.com" target="_blank">Sabia Vida Savia</a> (Edic. Amargord), el precioso libro con textos de <a href="http://gabrielaloveramontero.blogspot.com/" target="_blank">Mar&iacute;a Gabriela Lovera</a> e ilustraciones de <a href="http://dagugli.blogspot.es/" target="_blank">Daniela Guglielmetti</a>, talentos&iacute;simas ambas y con una creatividad que deslumbra ya desde la portada de este librito rojo, "Manual de irrealismo pragm&aacute;tico", que es en realidad cualquier cosa menos un simple librito. "Puede que sea un libro de ni&ntilde;os para adultos, o puede que sea un libro de sue&ntilde;os para la vida diaria. A lo mejor es lo mismo." As&iacute; lo describe el pr&oacute;logo de Pablo Fern&aacute;ndez Christlieb, y no se me ocurre mejor introducci&oacute;n. Sumergirse en &eacute;l es nadar por los vericuetos de los sue&ntilde;os, un ant&iacute;doto contra autobuses atestados, despertadores y formularios y esas cosas odiosas que forman parte de la vida adulta. "Lo escrito se cuela por los bordes del libro/ hasta tu regazo,/ para que acaricies/ la tarde que dormita en su lomo", escribe <a href="/2008/011801-atrabiliario.php" target="_blank">Gabi</a> con esa lucidez tan suya. Las ilustraciones de Daniela, sugerentes y misteriosas, no se quedan atr&aacute;s. Para quienes est&eacute;n por Madrid en estos d&iacute;as, la autoras est&aacute;n en la Feria del Libro, en la caseta 178 de Ediciones Amargord. Puede que hasta tengan la suerte de que les dediquen una copia, pero no les garantizo que la dedicatoria sea tan genial como la m&iacute;a. Lo siento, pero no siempre tengo motivos tan acertados para presumir.</p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Jun 2008 19:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mudanzas, de Eugenio Montejo</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/060801-mudanzas-de-eugenio-montejo.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/060801-mudanzas-de-eugenio-montejo.php</guid><description><![CDATA[<p>Mudanzas por el mar o por el tiempo, <br />en un nav&iacute;o, en una carreta con libros, <br />cambiando de casas, palabras, paisajes,&nbsp;  <br />separ&aacute;ndonos siempre para que alguien se quede <br />y alg&uacute;n otro se vaya. <br />Despedirnos de un cuerpo de mujer <br />que se mira ya lejos como un pueblo, <br />donde las noches fueron m&aacute;s largas que los siglos <br />en l&aacute;mparas y hoteles. <br />Mudanzas de uno mismo, de su sombra, <br />en espejos con pozos de olvido <br />que nada retienen. <br />No ser nunca quien parte ni quien vuelve <br />sino algo entre los dos, <br />algo en el medio; <br />lo que la vida arranca y no es ausencia, <br />lo que entrega y no es sue&ntilde;o, <br />el rel&aacute;mpago que deja entre las manos <br />la grieta de una piedra.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 08 Jun 2008 14:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Maravilloso</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/051301-maravilloso.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/051301-maravilloso.php</guid><description><![CDATA[<p>Hace cosa de un mes estuve en Caracas, pero no quiero hablar de lo espantosa que encontr&eacute; a la ciudad, de lo sucia y descuidada que est&aacute;, de la sequ&iacute;a y el tr&aacute;fico y esa sensaci&oacute;n de posguerra. Mejor recordar, para re&iacute;r un poquito (o para llorar, seg&uacute;n como se vea la cosa), la entrega de cierto premio literario patrocinado por una marca de bol&iacute;grafos de lujo en la que me col&eacute; por acompa&ntilde;ar a un amigo periodista, y en la que proliferaban actrices de telenovelas con traje largo y panqu&eacute; y galancitos de gomina y sonrisa Pepsodent, un despliegue de tetas operadas y trajes de dise&ntilde;ador. Yo, evidentemente, como buena expatriada, no ten&iacute;a idea de qui&eacute;nes eran todos esos famosillos, pero era muy f&aacute;cil distinguirlos entre la gente com&uacute;n &mdash;l&eacute;ase los finalistas a los premios, sus acompa&ntilde;antes, y nosotros, los de prensa, siempre tan desali&ntilde;ados&mdash;: bastaba con que te recordaran a la Barbie y a su Ken. Por lo del pl&aacute;stico, digo. Si alguien te recordaba a la Barbie y a su Ken, ya sab&iacute;as, cu&aacute;n honor, que estabas ante uno de ellos. Claro que los flashes tambi&eacute;n ayudaban. Total, que empieza la cosa y, tras las presentaciones de rigor &mdash;a cargo de una famosita para quien todo era <span style="font-family: ">&laquo;</span>maravilloso<span style="font-family: ">&raquo;</span>&mdash;,<span> </span>los diez finalistas leen sus textos. Algunos eran muy buenos, excelentes incluso, otros no tanto, pero todos ten&iacute;an algo en com&uacute;n: eran verdaderos. Qu&eacute; contraste. A alguna lectora incluso le tembl&oacute; la voz al micr&oacute;fono mientras, literalmente, desnudaba el alma frente a la audiencia, leyendo con envidiable honestidad una carta dirigida a su nieto autista. Hace falta valor para hacer algo as&iacute;. Y yo la escuchaba sentada en los escalones &mdash;los de prensa nunca tenemos asientos, claro&mdash; y me preguntaba si entre aquellos dos mundos que se hab&iacute;an congregado all&iacute; esa noche pod&iacute;a haber alguna forma de comunicaci&oacute;n. Mi teor&iacute;a es que no. Porque cuando todo termin&oacute; y yo sal&iacute; a perseguir a mi amigo que persegu&iacute;a a la presentadora que persegu&iacute;a a los famosillos para entrevistarlos, y todos ten&iacute;an el mismo discurso &mdash;<span style="font-family: ">&laquo;</span>una noche maravillosa<span style="font-family: ">&raquo;</span>, <span style="font-family: ">&laquo;</span>una iniciativa hermos&iacute;sima<span style="font-family: ">&raquo;</span>, <span style="font-family: ">&laquo;</span>un arte tan sublime como es la literatura<span style="font-family: ">&raquo;</span>&mdash; <span> </span>y, cosa habitual, matamos el asunto en diez minutos y nos dedicamos a paladear el whisky 18 a&ntilde;os que unos mesoneros impolutos repart&iacute;an en bandejas, me di cuenta de que los dos mundos no llegaron a mezclarse en toda la noche. Los ganadores eran lo de menos. La gente com&uacute;n no vende titulares. Pero a ellos les daba igual. Hab&iacute;an le&iacute;do su texto frente al p&uacute;blico y hab&iacute;an ganado: eso era lo importante. Despu&eacute;s volver&iacute;an a sus vidas, sus trabajos, sus estudios, alguno &mdash;ojal&aacute;&mdash; a empe&ntilde;arse en nadar contra la corriente y seguir escribiendo, y se borrar&iacute;a el recuerdo de la noche de la misma forma en que, dentro de un par de a&ntilde;os o as&iacute;, nadie se acordar&aacute; del nombre de esos famosillos, cuando otros acaparen los titulares y ellos se conformen con asistir a eventos como estos para creer que siguen brillando aunque ya nadie les tome fotos.</p>]]></description><pubDate>Tue, 13 May 2008 21:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>El error</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/031701-el-error.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/031701-el-error.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">El ladrón emergió del portal donde se ocultaba y encaró al hombre. Dame todo lo que tengas, le exigió, la navaja temblando en su mano. Con un suspiro, el hombre extrajo del bolsillo una pelota roja, una pluma y un mondadientes. Eso no, idiota, se impacientó el ladrón, lo que quiero es tu dinero, y el hombre extrajo del otro bolsillo una cajita de cartón, un huevo y una carta: el dos de corazones. Entonces el ladrón se abalanzó sobre su víctima y aterrizó a cuatro patas sobre un terreno áspero y frío, y de pronto un hambre atroz y <span> </span>el miedo y los callejones, y el desprecio de las otras ratas extranjero, lo llamaban, y ese tener que arrastrarse siempre entre las sombras. </p>  <p class="MsoNormal"> </p>  <p class="MsoNormal">Mal asunto atracar a un mago.</p><p class="MsoNormal"> </p>]]></description><pubDate>Mon, 17 Mar 2008 00:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>2666: Bola&#xF1;o a escena</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/022701-2666-bolano-a-escena.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/022701-2666-bolano-a-escena.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">Cuando hace meses le&iacute; que &Agrave;lex Rigola se dispon&iacute;a a llevar a escena la inmensa &ndash;por extensi&oacute;n y calidad&ndash; novela p&oacute;stuma de Roberto Bola&ntilde;o, <em>2666</em>, pens&eacute; que aquello era imposible: demasiadas historias, demasiados detalles, demasiado todo. Una locura, en fin &ndash;se tratar&iacute;a de una adaptaci&oacute;n muy libre, claro: m&aacute;s que una adaptaci&oacute;n, una obra independiente inspirada en el libro, me dije. Pero Rigola y Pablo Ley no s&oacute;lo han respetado la novela con una rigurosidad que, desde mi admiraci&oacute;n por Bola&ntilde;o, agradec&iacute; en el alma, sino que adem&aacute;s lo han hecho con una maestr&iacute;a que me dej&oacute; en un estado de agitaci&oacute;n del que todav&iacute;a no salgo. La vi anoche, en el Matadero de Madrid: cinco horas de funci&oacute;n que transcurren como un soplo, con momentos que literalmente cortan la respiraci&oacute;n. La magn&iacute;fica puesta en escena se sirve de lo literario, como no pod&iacute;a ser de otra forma: se han respetado las cinco partes de las que se compone la novela, y el lenguaje tambi&eacute;n se ha mantenido en la medida de lo posible, un gran acierto. <span> </span>En cuanto a las actuaciones, impecables. Magn&iacute;fico Joan Carreras (en la foto) en el papel del esquivo escritor Benno von Archimboldi, el hilo que conecta las cinco partes del libro y de la obra, y Andreu Benito en la parte de Amalfitano, por no hablar de los dem&aacute;s actores. En fin, no sigo porque me emociono. La obra se presenta en Madrid hasta el 2 de marzo. Absolutamente indispensable.  </p>]]></description><pubDate>Wed, 27 Feb 2008 21:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los afectos an&#xF3;nimos</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/022201-los-afectos-anonimos.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/022201-los-afectos-anonimos.php</guid><description><![CDATA[<p>La muchacha es preciosa, de piel muy blanca y ojos azules, pero no es la t&iacute;pica &laquo;ni&ntilde;a mona&raquo;. Sus rasgos son bien definidos, denotan car&aacute;cter. Si yo fuera captador de modelos, o como sea que se llaman esos se&ntilde;ores, ya le habr&iacute;a dado mi tarjeta. Coincidimos todas las ma&ntilde;anas, en la l&iacute;nea 5 del metro, primer vag&oacute;n. De tanto encontr&aacute;rmela le he inventado una vida. No ve mucho a sus padres, no es muy buena estudiante, le gusta el deporte y la m&uacute;sica. Un par de estaciones m&aacute;s adelante sube &eacute;l, un chico alto, moreno, con el pelo levantado con gomina y una argolla en una oreja, detalles que no empa&ntilde;an su cara de buen muchacho, de portarse bien. No s&eacute; por qu&eacute;, pero se nota que tiene atr&aacute;s una mam&aacute;, una familia: mira con los ojos de los ni&ntilde;os que han sido arropaditos por las noches. A ella se le ilumina el rostro. Se saludan con dos besos y ya se est&aacute;n riendo. Ambos tendr&aacute;n unos 16 a&ntilde;os y van con sus mochilas camino al instituto. Algunas veces interrumpo a Sabina en mi mp3 para espiar su conversaci&oacute;n: hablan de profesores, de amigos comunes, intercambian an&eacute;cdotas y bromas. Hoy, por fin, los vi de la mano, ella apoyando la cabeza en el hombro de &eacute;l, y lo celebr&eacute; en silencio. Esta vez no le di a &laquo;pause&raquo;, para qu&eacute;. Pero me hubiese gustado que supieran que all&iacute;, en ese vag&oacute;n repleto de trabajadores trasnochados, ten&iacute;an una c&oacute;mplice secreta, an&oacute;nima, perdida entre la muchedumbre adormilada, para quien, a partir de entonces, el d&iacute;a fue un poco m&aacute;s viernes.</p>]]></description><pubDate>Fri, 22 Feb 2008 21:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Gajes del oficio (o un ejemplo de c&#xF3;mo sobrevivir a la rutina)</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/021801-gajes-del-oficio-o-un-ejemplo-de-como-sobrevivir-a-la-rutina-.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/021801-gajes-del-oficio-o-un-ejemplo-de-como-sobrevivir-a-la-rutina-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">Una calle antes de llegar al portal de mi alumno, en Lavapi&eacute;s, algo zumba en mi bolsillo. El m&oacute;vil. Mensajito: &laquo;&iquest;Hab&iacute;amos quedado el mi&eacute;rcoles?&raquo; </p><p class="MsoNormal">Hoy es lunes. No, no hab&iacute;amos quedado el mi&eacute;rcoles. Hab&iacute;amos quedado hoy. Llamo a mi alumno por no dejar, pero ya s&eacute; que he perdido el viaje. S&iacute;, claro, Marcelo: una confusi&oacute;n, no pasa nada, no te preocupes, nos vemos el mi&eacute;rcoles.<br /></p>    <p class="MsoNormal"> Tampoco es tan grave. Vivo en Huertas, a diez minutos de aqu&iacute;. Pero es que los del mediod&iacute;a tampoco avisaron a tiempo que se suspend&iacute;a la clase y habiendo podido almorzar tranquilamente en mi casa me zamp&eacute; un kebab en diez minutos, que era el tiempo que ten&iacute;a para comer si quer&iacute;a llegar a tiempo a la clase que al final no tuve. No estaba mal del todo el dichoso kebab, vale, pero entend&aacute;monos: no hay nada tan poco glamoroso como comerse una cosa de esas en diez minutos y quedar con las manos y la barbilla pegajosas de salsa. Y no te dan cubiertos. &iquest;C&oacute;mo pretenden que uno se meta eso en la boca? Es peor que los perrocalientes de la Calle del Hambre, all&aacute; en mi natal Caracas, tiempos aquellos de urgencia y pelaz&oacute;n. En fin. No hubo clase, no tuve clase en toda la tarde, y en lugar de aprovecharla (la tarde, digo) me puse a preparar la clase de la noche, que tampoco tuve. As&iacute; que all&iacute; me vi, frente al portal de mi alumno que no se encontraba en su piso de Lavapi&eacute;s, pregunt&aacute;ndome qu&eacute; carajo hacer ahora: pod&iacute;a entrar en cualquier bar y ahogar mi mal humor en una copa de vino, o darme una vuelta por el barrio, oloroso de especias ex&oacute;ticas e idiomas que no entiendo, como viajar sin salir de mi ciudad. O pod&iacute;a decirle a Mariano que me invitara a una cerveza, o caminar los diez minutos que me separaban de mi casa y hacer algo productivo con mi tiempo, como por ejemplo trabajar en la novela. Y por esas cosas del sentido del deber y esas chorradas, opt&eacute; por eso &uacute;ltimo. Lo que es la vida: termin&eacute; escribiendo esto. Al menos de catarsis ha servido, aunque no estoy segura si le deba las gracias al hecho de haber escrito este post (o lo que sea que ha resultado ser al final), o a la media botella de vino que llevo, y que, por cierto, me regal&oacute; un alumno. Uno m&aacute;s considerado. Qu&eacute; m&aacute;s da: funcion&oacute;. Por lo pronto, salud. </p>]]></description><pubDate>Mon, 18 Feb 2008 22:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Clemencia Toro de Aponte, in memoriam</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/020401-clemencia-toro-de-aponte-in-memoriam.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/020401-clemencia-toro-de-aponte-in-memoriam.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">Nos dejaba ayudarla a amasar las arepas, las manos pegajosas de masa blanca que nos llev&aacute;bamos a la boca en cuanto se daba vuelta, ni&ntilde;itas, no se come la masa cruda, que les va a dar dolor de barriga, y nosotras volv&iacute;amos entre risas a nuestras creaciones, encaramadas en sendas sillas para poder llegar a la encimera, hac&iacute;amos arepas cuadradas, alargadas, con forma de caracol, con caras &mdash;sonrientes, malhumoradas, tristes&mdash;, y <a href="/2005/042701-tita.php" target="_blank">Tita</a>  las cocinaba junto a las de verdad y despu&eacute;s nos la serv&iacute;a convertidas en masa tostada que en nada se parec&iacute;a a nuestra idea original, pero daba lo mismo: Virgi y yo nos las com&iacute;amos con la satisfacci&oacute;n de saber que eran hechas por nosotras, Tita, &iquest;verdad que ya sabemos cocinar como t&uacute;? Y Tita nos ense&ntilde;aba las llagas de sus dedos &mdash;&iquest;por qu&eacute; se quemaba tanto? &iquest;no ve&iacute;a bien?&mdash;: muchachitas, no es tan f&aacute;cil, miren lo que hace la candela, y le d&aacute;bamos besitos convencidas de que as&iacute; se le curaban, Tita, &iquest;verdad que ya no te duele? Una vez se qued&oacute; a dormir en nuestro cuarto y a las cuatro de la ma&ntilde;ana quer&iacute;a levantarnos para ir al colegio, porque ya hab&iacute;a cantado el primer gallo. Toronto. Toronto se llamaba el gallo que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, se paseaba orondo por su cocina de los Andes cuando &iacute;bamos a visitarla ya con los maridos y que acud&iacute;a como un perro cuando Tita lo llamaba. Al a&ntilde;o siguiente Toronto no apareci&oacute;. &iquest;Y Toronto, Tita? Ay, si vieran qu&eacute; rico qued&oacute; ese sancocho. Ah Tita. Las alpargatas sonando ras ras con cada paso. El pelo largo recogido en un mo&ntilde;ito que se volvi&oacute; gris tan r&aacute;pido. Los lentes de culo de botella que te hac&iacute;an tan grandes los ojos y te pon&iacute;an tan linda, Tita. Los vestiditos de flores. Las manos arrugadas. Y lo chiquita que te fuiste quedando con los a&ntilde;os, siempre ras ras de un lado a otro, insistiendo en batir los huevos para hacerme una torta de pl&aacute;tano porque era mi cumplea&ntilde;os y tus sobrinas no quer&iacute;an verte trabajar y t&uacute; de mal humor, carajo, que te dejaran hacer tus cosas, pues. Y el ras ras sonando todav&iacute;a en esa casa que ya no existe y a la que sin embargo me empe&ntilde;o en volver, una y otra vez, para despertar a mis muertos, y me paseo contigo por sus corredores de ceniza, Tita, Mencha, Clemencia. Siete a&ntilde;os y sigue tan viva tu huella.</p>]]></description><pubDate>Mon, 04 Feb 2008 18:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Atrabiliario</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/011801-atrabiliario.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/011801-atrabiliario.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal">En el colegio nos acerc&oacute; el amor por los libros y el cine y la m&uacute;sica y el entusiasmo de cada nuevo descubrimiento: un poeta, un documental, una canci&oacute;n. Intercambi&aacute;bamos libros y discos y sue&ntilde;os. Casi siempre era ella la que me introduc&iacute;a en esos nuevos mundos. Gran parte de mi cosmolog&iacute;a proviene de lecturas, ideas, pel&iacute;culas sugeridas por ella. Era natural que Mar&iacute;a Gabriela terminara siendo poeta. Lo que nunca imagin&eacute; es que nos encontrar&iacute;amos en Madrid, por pura casualidad, despu&eacute;s de habernos perdido la pista. Pero aqu&iacute; estamos, y cuando la vi cantar en un escenario, con su grupo, Beats in the Belfry, s&oacute;lo pude pensar en los diecis&eacute;is a&ntilde;os que nunca hemos dejado de tener &mdash;no, Gabi, t&uacute; tampoco&mdash; y en aquellas ganas urgentes de hacer precisamente lo que estamos haciendo ahora: escribir, cantar, crear. Porque lo m&aacute;s f&aacute;cil siempre es dejarse llevar por la burocracia, el prestigio, las cuentas por pagar, el tr&aacute;fico, las colas del supermercado, el trabajo, las horas extra. Lo m&aacute;s f&aacute;cil es creerse la excusa de que no hay tiempo, no sirvo, no puedo. Por eso me siento tan orgullosa cuando veo los poemas de Gabi, las fotos de Alekos, los cuentos de Claudia, los guiones de Leo, e incluso el plan de negocios de Mariano: porque yo s&eacute; lo cabeza dura que hay que ser para hacer todas esas cosas cuando la cotidianidad siempre conspira en contra. Y porque yo pertenezco al mismo batall&oacute;n de mis amigos artistas, y s&eacute; que no hay que ser un genio ni un superdotado ni nada que uno no sea ya. S&oacute;lo hay que tom&aacute;rselo en serio. No hay nada m&aacute;s urgente que perseguir los propios sue&ntilde;os. Lo dem&aacute;s es una muerte en vida.</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><p>Todo esto era para decir que&nbsp;Gabi acaba de abrir su blog, <a href="http://gabrielaloveramontero.blogspot.com">Atrabiliario</a>, y que es genial como todas las cosas que ella hace. No lo voy a saber yo, que la conozco desde los diecis&eacute;is. </p>]]></description><pubDate>Fri, 18 Jan 2008 20:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>Camille Claudel</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2008/011701-camille-claudel.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2008/011701-camille-claudel.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">Porque soy incorregible, esper&eacute; hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a para ir a ver la muestra de Camille Claudel en la Fundaci&oacute;n Mapfre, y es una l&aacute;stima, porque esta es de las exposiciones que se deben visitar varias veces. No sabr&iacute;a describir qu&eacute; es lo que me produce la obra torturada, incre&iacute;blemente expresiva, de esta artista francesa. Decir que me abre en canal es una aproximaci&oacute;n torpe, por no decir cursi. Tal vez sea por la gran fuerza que se desprende de cada figura, su movimiento, la ca&iacute;da de las telas, la expresi&oacute;n de esos rostros vivos, la vida que recorre esos cuerpos, la precisi&oacute;n de los detalles. Esos dos amantes en cualquier momento se dejan llevar por la urgencia del abrazo y contin&uacute;an reconoci&eacute;ndose, ajenos a nuestros ojos. Y aquellos dos, los que bailan: casi esperas que terminen la pirueta y se besen. Pero adem&aacute;s est&aacute; la leyenda, hasta cierto punto inseparable de la obra: la aprendiz y amante de Rodin, que nunca dej&oacute; a su otra mujer, Rose Beuret, la crisis depresiva en la que se sumi&oacute; Camille tras la ruptura con &eacute;l, cuando se encerr&oacute; a esculpir obsesivamente para luego destruir la mayor parte de su obra, el consecuente encierro en un sanatorio, en donde su familia la recluy&oacute; hasta su muerte, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, sin permitirle esculpir en todo ese tiempo. No logro imaginarme el dolor de esa muerte en vida. Y pienso en la figura suplicante de <span>&laquo;</span>La edad madura<span>&raquo;</span>, la joven desnuda y de rodillas, humillada. Imposible permanecer indiferente mientras se contempla ese instante paralizado en el tiempo. Desde entonces no me desprendo de esa imagen, que est&aacute; ah&iacute;, como acechando, una pieza de la utiler&iacute;a al fondo de un teatro vac&iacute;o. No s&eacute; en qu&eacute; quiere convertirse. Ya me lo revelar&aacute;. <span> </span></p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 17 Jan 2008 21:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Trilog&#xED;a del Deseo, de Francisco Garz&#xF3;n C&#xE9;spedes</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/122601-trilogia-del-deseo-de-francisco-garzon-cespedes.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/122601-trilogia-del-deseo-de-francisco-garzon-cespedes.php</guid><description><![CDATA[<i>No se me ocurre mejor regalo navideño que estos textos brillantes de Francisco Garzón Céspedes. Felices fiestas a todos.</i><br /><br /><br />ELLA CAE SOBRE LA LLUVIA Y ÉL PERMANECE IMPASIBLE<br /><br />Ella siente la lluvia como un diluvio de alfileres. La lluvia no cae sobre ella. Es ella quien, cuando salta hacia arriba, cae sobre la lluvia. Querría saltar hacia delante, hacia él que permanece impasible. Ella ha decidido fingir que es irreflexiva, superficial, extrovertida como en cada ocasión en que coinciden. Decidido estar desbordada, jubilosa. Él permanece impasible resguardado de la lluvia. Y ella se jura que él no percibirá cuánto lo desea. Y salta en el sitio. Empapada golpea la lluvia como un raíl de punta que busca diluirse. <br /><br />ÉL CAE SOBRE LA LLUVIA Y ELLA PERMANECE IMPASIBLE<br /><br />Él siente la lluvia como un diluvio de alfileres. La lluvia no cae sobre él. Es él quien, cuando salta hacia arriba, cae sobre la lluvia. Querría saltar hacia delante, hacia ella que permanece impasible. Él ha decidido fingir que es irreflexivo, superficial, extrovertido como en cada ocasión en que coinciden. Decidido estar desbordado, jubiloso. Ella permanece impasible resguardada de la lluvia. Y él se jura que ella no percibirá cuánto la desea. Y salta en el sitio. Empapado golpea la lluvia como un raíl de punta que busca diluirse. <br /><br />ELLA LO OBSERVA Y ÉL SACA EL PECHO<br /><br />Ella lo observa desde una cierta distancia. Él levanta la cabeza, endereza la espalda, saca el pecho. Y finge no percibirla. Ella piensa: Un cuerpo del deseo que no es hermoso. Que sólo es el cuerpo del deseo. Ni armónico. Ni radiante. Sólo el no apresado, inexplorado, intocado cuerpo del deseo. Ella se ve acercándose,  pidiéndole una cerilla, rozándolo. Y piensa que el contacto físico puede no significar demasiado si es secreto. Robado al cuerpo del deseo. Al fugaz cuerpo del deseo. Y ella escupe para no ir hasta él y tocarlo. Escupe delante de todos. <br /><br />ÉL LA OBSERVA Y ELLA SACA EL PECHO<br /><br />Él la observa desde una cierta distancia. Ella levanta la cabeza, endereza la espalda, saca el pecho. Y finge no percibirlo. Él piensa: Un cuerpo del deseo que no es hermoso. Que sólo es el cuerpo del deseo. Ni armónico. Ni radiante. Sólo el no apresado, inexplorado, intocado cuerpo del deseo. Él se ve acercándose,  pidiéndole una cerilla, rozándola. Y piensa que el contacto físico puede no significar demasiado si es secreto. Robado al cuerpo del deseo. Al fugaz cuerpo del deseo. Y él escupe para no ir hasta ella y tocarla. Escupe delante de todos. <br /><br />ÉL MUERDE COMO ESCORPIÓN Y ELLA NO LO MIRA<br /><br />El deseo es un escorpión, piensa. Cuando el camarero se va, él introduce un dedo en el café caliente y disuelve el azúcar. La cucharilla, inviolada. Ella entra y hace como que él no está. Se han tropezado mucho. Nunca se saludan. La forma en que ella lo ignora y lo vuelve a ignorar es insultante. Y él la desea cada vez más. Y pareciera condenado a fingir que ella no existe. Él se levanta, muerde como escorpión sobre sí, y deshaciendo la mordida le dice: Deseo tener sexo contigo. Dice eligiendo esas palabras. Y ella responde: Sí. Y él no puede traducir si significa: Sí, lo sé. O: Sí, vamos. O: Sí. ¿Y qué? Él no lo puede traducir porque ella no lo mira. <br /><br />ELLA MUERDE COMO ESCORPIÓN Y ÉL NO LA MIRA<br /><br />El deseo es un escorpión, piensa. Cuando el camarero se va, ella introduce un dedo en el café caliente y disuelve el azúcar. La cucharilla, inviolada. Él entra y hace como que ella no está. Se han tropezado mucho. Nunca se saludan. La forma en que él la ignora y la vuelve a ignorar es insultante. Y ella lo desea cada vez más. Y pareciera condenada a fingir que él no existe. Ella se levanta, muerde como escorpión sobre sí, y deshaciendo la mordida le dice: Deseo tener sexo contigo. Dice eligiendo esas palabras. Y él responde: Sí. Y ella no puede traducir si significa: Sí, lo sé. O: Sí, vamos. O: Sí. ¿Y qué? Ella no lo puede traducir porque él no la mira. <br />]]></description><pubDate>Wed, 26 Dec 2007 13:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los minicuentos del dictador: y 3</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/120101-los-minicuentos-del-dictador-y-3.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/120101-los-minicuentos-del-dictador-y-3.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify" class="MsoNormal">&mdash;Espejito espejito, &iquest;hay alguien en todo el mundo que sea m&aacute;s arrecho que yo?</p><p style="text-align: justify" class="MsoNormal">El espejo le devolvi&oacute; al dictador su propia imagen engalanada, y repiti&oacute; las mismas palabras de todos los d&iacute;as:</p>    <p style="text-align: justify" class="MsoNormal">&mdash;No, mi Comandante. No hay nadie en todo el mundo que sea m&aacute;s arrecho que usted, se lo aseguro.</p>    <p style="text-align: justify" class="MsoNormal">&mdash;Ya lo sab&iacute;a &mdash;murmuraba el dictador, se acomodaba la corbata y se iba a pelearse con el enemigo de turno.</p><p style="text-align: justify" class="MsoNormal">El espejo esperaba a escuchar el portazo y luego re&iacute;a, re&iacute;a, re&iacute;a a carcajadas.</p>]]></description><pubDate>Sat, 01 Dec 2007 20:00:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los minicuentos del dictador: 2</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/112901-los-minicuentos-del-dictador-2.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/112901-los-minicuentos-del-dictador-2.php</guid><description><![CDATA[Al dictador le encantaba mirarse al espejo. Se pasaba horas contempl&aacute;ndose, ensayando gestos, miradas. Se probaba sus trajes de marca, sus corbatas. Daba la mano a un personaje imaginario, la elevaba en el aire como cuando pronunciaba un discurso, la sacud&iacute;a con &eacute;nfasis para recalcar alguna de las ilustres verdades que sal&iacute;an de su boca. Tanto le gustaba al dictador mirarse al espejo, que mand&oacute; instalar un Sal&oacute;n de Espejos muy cerca del Dormitorio Presidencial, para entrar all&iacute; todas las ma&ntilde;anas, ya duchado y vestido, y ensayar las posturas y gestos que luego reproducir&iacute;a ante las c&aacute;maras de televisi&oacute;n y los flashes de los fot&oacute;grafos, ese ej&eacute;rcito que lo esperaba ansioso, emocionado, ardiendo en deseos de grabarlo a &eacute;l, de fotografiarlo a &eacute;l, s&oacute;lo a &eacute;l, a &eacute;l, a &eacute;l.]]></description><pubDate>Thu, 29 Nov 2007 18:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los minicuentos del dictador: 1</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/112801-los-minicuentos-del-dictador-1.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/112801-los-minicuentos-del-dictador-1.php</guid><description><![CDATA[Al dictador no le gustaba estar solo. Necesitaba que un interlocutor valorara sus palabras sabias. Porque, sin testigos, &iquest;de qu&eacute; val&iacute;a su inteligencia? &iquest;De qu&eacute; serv&iacute;a su ret&oacute;rica si nadie lo escuchaba? Por eso prefer&iacute;a rodearse de p&uacute;blico, un p&uacute;blico sol&iacute;cito que le riera los chistes y alabara sus ideas, que estuviera de acuerdo con sus opiniones. Un p&uacute;blico que supiera escuchar, que temblara cuando &eacute;l levantara la voz, que cantara cuando &eacute;l quer&iacute;a cantar y saltara al un&iacute;sono cuando &eacute;l se aburr&iacute;a. El dictador evitaba a toda costa el silencio. Porque el silencio es como la intemperie: te enfrenta a ti mismo. En el fondo, el dictador ten&iacute;a un poco de miedo. &iquest;Y si en realidad no era tan brillante? &iquest;Y si luego se demostraba que no ten&iacute;a raz&oacute;n? Pero hab&iacute;a un terror m&aacute;s apremiante, un terror profundo, un terror que se cerraba como un pu&ntilde;o en torno a su garganta. El dictador tem&iacute;a quedarse sin voz. Sin p&uacute;blico. Sin palabras.]]></description><pubDate>Wed, 28 Nov 2007 19:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;No!</title><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/112601-no-.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/112601-no-.php</guid><description><![CDATA[<p align=center><a href="http://freevenezuela.wordpress.com/dia-accion-bloguero/" title="Día de Acción Bloguero"><img src="https://sopotocientos.blogia.com/upload/externo-2e0141384997f95c7adf986e4db81501.jpg" alt="Día de Acción Bloguero"/></a></p><br />Es muy difícil escribir desde la desesperanza, ese terreno baldío, pero voy a hacer el intento porque hoy es el día de acción bloguero para opinar sobre la reforma de la constitución venezolana, y aunque en este espacio me suelo dedicar a temas que me son más afines, lo que está pasando en mi país es demasiado grave como para dejarlo de lado. El nuevo texto contempla, entre otras barbaridades, la <i>suspensión</i> de las garantías constitucionales en estado de excepción (art. 337), incluyendo el derecho a la información y al debido proceso, y la concentración del poder en manos del Presidente (art.236), además de comprometerse con una ideología única al hablar de Estado Socialista. En otras palabras, una carta blanca al totalitarismo. Pueden descargar el texto completo de la reforma <a href="http://explikme.files.wordpress.com/2007/11/reformaconstitucionalfinal.doc"> aquí</a>, y leer el análisis detallado elaborado por <a href="http://explikme.com/2007/11/24/analisis-de-la-reforma-la-infociudadania-al-dia/#more-1300"> Kareta</a>, <a href="http://lycettescott.blogspot.com/search/label/Reforma%20Constitucional"> Lycette Scott</a>, y, desde el chavismo, por <a href="http://manuel-miranda.blogspot.com"> Manuel Miranda</a>. Pero la blogósfera está llena de comentarios, análisis y opiniones sobre el tema. Que cada quien saque sus propias conclusiones.<br /><br />El próximo 2 de diciembre se llevará acabo el referéndum. Aunque no soy demasiado optimista en relación a este asunto, tampoco estoy de acuerdo con quienes promueven la abstención. Es verdad que el proceso se ha llevado a cabo de manera irregular, pero creo que no votar es darle un argumento más al régimen. Yo, por mi parte, estaré allí, haciendo mi cola, observándolo todo, rezándole a un dios mudo.<br />]]></description><pubDate>Mon, 26 Nov 2007 11:27:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://sopotocientos.blogia.com/2007/112001.php</link><guid isPermaLink="true">https://sopotocientos.blogia.com/2007/112001.php</guid><description><![CDATA[<p align=center><a href="http://ogil.wordpress.com/2007/09/29/contra_la_Reforma/"><img src="https://sopotocientos.blogia.com/upload/externo-b939003aa6d47a2bf30ee89b48f9d0f6.gif" alt="No a la Reforma Constitucional en Venezuela" border=0&#8243;/></a></p>]]></description><pubDate>Tue, 20 Nov 2007 12:40:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
