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Los afectos anónimos

Los afectos anónimos

La muchacha es preciosa, de piel muy blanca y ojos azules, pero no es la típica «niña mona». Sus rasgos son bien definidos, denotan carácter. Si yo fuera captador de modelos, o como sea que se llaman esos señores, ya le habría dado mi tarjeta. Coincidimos todas las mañanas, en la línea 5 del metro, primer vagón. De tanto encontrármela le he inventado una vida. No ve mucho a sus padres, no es muy buena estudiante, le gusta el deporte y la música. Un par de estaciones más adelante sube él, un chico alto, moreno, con el pelo levantado con gomina y una argolla en una oreja, detalles que no empañan su cara de buen muchacho, de portarse bien. No sé por qué, pero se nota que tiene atrás una mamá, una familia: mira con los ojos de los niños que han sido arropaditos por las noches. A ella se le ilumina el rostro. Se saludan con dos besos y ya se están riendo. Ambos tendrán unos 16 años y van con sus mochilas camino al instituto. Algunas veces interrumpo a Sabina en mi mp3 para espiar su conversación: hablan de profesores, de amigos comunes, intercambian anécdotas y bromas. Hoy, por fin, los vi de la mano, ella apoyando la cabeza en el hombro de él, y lo celebré en silencio. Esta vez no le di a «pause», para qué. Pero me hubiese gustado que supieran que allí, en ese vagón repleto de trabajadores trasnochados, tenían una cómplice secreta, anónima, perdida entre la muchedumbre adormilada, para quien, a partir de entonces, el día fue un poco más viernes.

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3 comentarios

Vivian -

Lena linda: Tienen todo eso y no lo saben, pero tampoco les hace falta saberlo. ¡Un beso!

A do outro lado: Seguramente nosotros también somos protagonistas en las historias que otros se inventan, y no lo sabremos nunca. Pero lo que es cierto es que esta manía hace más agradables las esperas. ¿Verdad?

A do outro lado da xanela -

No te puedes imaginar lo feliz y reconfortada que me siento tras leer tu texto...

Porque yo también tengo la manía dei maginarme las historias de la gente que me rodea, bien sea en el metro, en la cola el cine o con los que me cruzo por la calle.

Y sé que es siempre una "alegría" cuando las historias que imaginamos sin conocer las circunstancias que envuelven a los personajes, se convierten en realidad.

Un saludo, y gracias por el voto de confianza que me has dado al incluírme en tus links. Espero no decepcionar :)

Lena -

Tienen amor, testigo cómplice y banda sonora...

Lindo texto...

Besitos Viv!
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